
—Hicimos muy mal retratándonos en aquel maldito barracón durante la feria de Rawlins. Fué un capricho tuyo, Borden, que ahora nos va a crear muchas dificultades, porque sin aquel maldito retrato el sheriff no hubiera podido imprimir esos…
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—Hicimos muy mal retratándonos en aquel maldito barracón durante la feria de Rawlins. Fué un capricho tuyo, Borden, que ahora nos va a crear muchas dificultades, porque sin aquel maldito retrato el sheriff no hubiera podido imprimir esos bonitos pasquines y repartirlos por las sendas con más prodigalidad que las hormigas por el campo. —¿Y quién iba a pensar que aquel inocente capricho nos iba a producir tantos sinsabores, O'Keefe? Tú estabas muy elegante con tu traje recién estrenado y aquel cigarro puro de Virginia, que tenías que sujetarlo con las dos manos para que no se te cayese de los labios, y yo no estaba mal con la camisa a cuadros recién estrenada. Quería tener un recuerdo de nuestra gran amistad y por eso te insté a retratarnos juntos.