Cuando Mike Doyle descendió la escalerilla del avión, en el aeropuerto de Londres, no podía imaginarse que aquel sencillo modo de pisar tierra británica iba a ser el prólogo de todo lo que vendría después.
Descargar
Cuando Mike Doyle descendió la escalerilla del avión, en el aeropuerto de Londres, no podía imaginarse que aquel sencillo modo de pisar tierra británica iba a ser el prólogo de todo lo que vendría después. Nada de lo que esperaba, por supuesto, ni nada de lo que a Inglaterra había ido a hacer.