Entre una infernal batahola de mugidos, la colosal manada avanzaba en cuña a través de la dilatada llanura tejana. El ruido de miles de pezuñas retumbaba en el valle con fragores de tempestad.
Descargar
Entre una infernal batahola de mugidos, la colosal manada avanzaba en cuña a través de la dilatada llanura tejana. El ruido de miles de pezuñas retumbaba en el valle con fragores de tempestad. La punta del gigantesco triángulo estaba formada por cornilargos semisalvajes y resistentes, de astas grises y abiertas.