—El asesinato no es ni un arte ni una ciencia, es un accidente — dijo Sócrates Smith, y Lex Smith, su hermano más joven, su más devoto admirador, y su obra más querida, sonrió sardónicamente.
Descargar
—El asesinato no es ni un arte ni una ciencia, es un accidente — dijo Sócrates Smith, y Lex Smith, su hermano más joven, su más devoto admirador, y su obra más querida, sonrió sardónicamente. Era difícil imaginar mayor contraste entre dos hombres. «Soc» Smith tenía casi cincuenta años, y era enjuto, alto y cargado de espaldas, con un rostro surcado de arrugas que parecía haber sido tallado por manos inexpertas...