
Claro que el hombre al que había conocido como Seb también tenía sus secretos. Era Sebastian Beresford, conde de Holgate, y no un empleado más del castillo en el que se habían encontrado.
Descargar
Claro que el hombre al que había conocido como Seb también tenía sus secretos. Era Sebastian Beresford, conde de Holgate, y no un empleado más del castillo en el que se habían encontrado. ¡Era el dueño! Y al enterarse de la noticia, Seb estaba decidido a reconocer a su heredero… empezando por una boda.