
—Hace mucho tiempo que he deseado ese instante. Cuando un hombre como yo recibe una afrenta semejante, no es fácil olvidarse de ello. Y tengo derecho a tomarme el desquite.
Descargar
—Hace mucho tiempo que he deseado ese instante. Cuando un hombre como yo recibe una afrenta semejante, no es fácil olvidarse de ello. Y tengo derecho a tomarme el desquite. Quien así hablaba estaba sentado en el tocón de un pino recién talado y miraba fijamente a los hombres que tenía a su alrededor.